•Más de 115 mdp y 3.2 km con concreto hidráulico marcan el avance de una de las vialidades más transitadas del país
NAUCALPAN, MÉX.— Antes de que concluya abril, el Gobierno del Estado de México prevé cerrar la rehabilitación total de la superficie de rodamiento del Periférico Norte, una arteria que diariamente moviliza a cerca de 15 millones de usuarios. En ese contexto, este 22 de abril se inauguró en Naucalpan un segundo tramo reconstruido con concreto hidráulico en la lateral de Viveros-Baden Powell.
La obra, ejecutada en 65 días —del 14 de febrero al 20 de abril—, implicó una inversión superior a los 115 millones de pesos para intervenir 3.2 kilómetros con un sistema estructural de alta resistencia: una caja de 65 centímetros de profundidad, sub base hidráulica de 20 cm, base cementada de 20 cm y carpeta de concreto MR-45, diseñada para mayor durabilidad.
Durante el acto, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez subrayó que este tipo de resultados responden a la coordinación entre niveles de gobierno, dejando de lado intereses personales. En la misma línea, el alcalde Isaac Montoya Márquez enfatizó que no existe financiamiento extraordinario ligado al Mundial, sino que la obra se concretó mediante ahorros, combate a la corrupción y una política de gasto focalizada.
Más allá de la reconstrucción vial, el proyecto integró acciones complementarias: renivelación de pozos, rejillas y bocas de tormenta; construcción y rehabilitación de banquetas; balizamiento y señalización para reforzar la seguridad. Además, se desplegó un operativo con cuatro frentes de trabajo y la participación de 150 trabajadores de servicios públicos.
El impacto también se refleja en infraestructura urbana: instalación de 220 luminarias, intervención en 60 postes, colocación de 80 señalamientos y barrido mecánico en 8 kilómetros. Previo a estos trabajos, se realizó el desazolve de 1,800 toneladas en el sistema de alcantarillado.
El evento reunió a autoridades estatales y municipales de Tlalnepantla, Atizapán, Tultitlán, Cuautitlán Izcalli y Tepotzotlán, así como a representantes vecinales y del sector transporte, quienes coincidieron en calificar la intervención como un avance estratégico en la modernización del Periférico Norte.
Con 108 kilómetros en proceso de rehabilitación a lo largo de esta vialidad, considerada la principal puerta de acceso a la Ciudad de México, el reto —según coincidieron autoridades— no solo es construir, sino conservar una infraestructura que ha permanecido rezagada por años.
