•Agua, seguridad e infraestructura urbana concentran las principales demandas detectadas en recorridos por colonias
ATIZAPÁN, MÉX.— Las prioridades no se trazan en un escritorio, se delimitan sobre el pavimento. Así resume Luis Montaño el esquema que ha adoptado en Atizapán de Zaragoza: reuniones directas con vecinos y liderazgos comunitarios para definir, colonia por colonia, qué acciones deben ejecutarse.
El planteamiento, explicó, parte de recorridos territoriales donde ha identificado tres exigencias recurrentes: abasto de agua, seguridad pública y mejora de servicios urbanos, especialmente iluminación, pavimentación y mantenimiento. Bajo esa lógica, las soluciones no se diseñan de manera general, sino ajustadas a la realidad de cada calle.
En ese ejercicio ha sostenido encuentros en colonias como México 86, Lomas de San Miguel, Cerro Madrid, Bosque Esmeralda, Chiluca, Valle Escondido y Rancho San Juan, entre otras. El objetivo, afirmó, es escuchar directamente a quienes habitan cada zona para definir intervenciones puntuales.
“Colonia por colonia se decide qué hacer en Atizapán”, sostuvo. Añadió que cuando existe organización vecinal, los acuerdos avanzan con mayor rapidez y claridad en su ejecución.
Montaño indicó que este modelo busca dejar atrás diagnósticos amplios que no distinguen particularidades y, en cambio, priorizar respuestas específicas. El trabajo, agregó, se respalda con acciones impulsadas desde la asociación Lazos que Mueven, orientadas a fortalecer la participación ciudadana y articular esfuerzos comunitarios.
“Esto no es de escritorio, es de territorio. Primero escuchar, luego hacer”, puntualizó.